Los árboles
y bosques absorben
el CO2 de la atmósfera
para convertirlo en
Carbono que "almacenan"
en forma de madera
y vegetación,
ayudando a disminuir
el CAMBIO CLIMÁTICO
que estamos sufriendo
a escala global.
La madera es una materia
prima renovable, reciclable
y biodegradable.
La madera tiene un
coeficiente de conductividad
muy bajo (K = 0.12
- 0.18) en comparación
con otros elementos
de la construcción
(Hierro forjado K
= 30, Hormigón
armado K = 1.30, Ladrillo
macizo K = 0.75).
Esto, reduce significativamente
el consumo energético
de la vivienda en
calefacción
y aire acondicionado.
En su transformación
no se producen residuos
y tiene lugar un ahorro
energético:
1 tonelada de aluminio
consume 17.000 Kwh
1 tonelada de acero
2.700 Kwh 1
tonelada de madera
tan sólo precisa
430 Kwh !
Así, mientras
la fabricación
de materiales de construcción
como plásticos,
cemento, acero, etc.
requiere grandes cantidades
de combustibles fósiles,
la madera requiere
muchísima menos.
Material sano para
los trabajadores que
lo manipulan y los
usuarios que la "habitan":
-
no contiene
productos tóxicos.
- regulador
natural del
ambiente exterior
e interior.
- respira y
ayuda así
a la ventilación.
- regula la
humedad con
mayor eficiencia
que cualquier
otro material
(beneficioso
para enfermedades
de tipo reumático)
- filtra y purifica
el aire y no
permite la incrustación
de polvo (beneficiando
ciertos tipos
de alergias)
- absorbe el
sonido (habitabilidad
serena y relajada)
- no transforma
los sutiles
campos eléctricos
y magnéticos
naturales
- no acumula
electricidad
estática
(beneficiando
un descanso
satisfactorio)